
Cuando el odio se vuelve cotidiano
Donostiako Alternatiba· Lo ocurrido en Egia no puede banalizarse. Una persona migrante en situación de calle recibió tres impactos de un arma de aire comprimido disparada desde un balcón. Es una agresión que debe interpelarnos como sociedad, no solo por su violencia, sino por aquello que revela cuando determinadas vidas comienzan a ser percibidas como menos dignas de respeto y protección.






