Años de lucha del movimiento antirracista han logrado que el Gobierno español acepte una regularización más necesaria que nunca. Es un logro popular, impulsado por el activismo antirracista.
Celebramos la medida, pero consideramos importante subrayar que entre las reivindicaciones desestimadas está la regularización de las personas acogidas al Estatuto de Apátrida, en su mayoría saharauis.
Esta decisión supone una continuidad del desprecio del Estado español hacia el pueblo saharaui, perpetuando un limbo jurídico que nunca ha sido casual ni excepcional. Es, una vez más, una expresión del colonialismo político que Madrid mantiene sobre el Sáhara Occidental.
Someter a las personas saharauis a la solicitud de apatridia es un ejemplo claro del proceso de borrado que el Gobierno español y Marruecos impulsan contra la nación saharaui.
La regularización que hoy celebramos debe ampliarse. Seguiremos trabajando junto al movimiento antirracista por una regularización real, que garantice derechos para todas las personas sin exclusiones, tal y como viene exigiendo el movimiento #RegularizaciónYa.