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Propuestas sobre el IRPF en Euskal Herria (Txema Mendibil)

En el “nuevo” IRPF para la CAV se ha logrado, una vez más, aparentar que se cambia todo para no cambiar (casi) nada. Por eso, estas breves notas intentan poner el acento en las serias disfunciones del impuesto:

1- Presentar la Declaración:

Siendo el IRPF una piedra angular de cualquier democracia activa, prácticamente todas las personas residentes deberían presentar la declaración a partir de un umbral mínimo de rentas o patrimonio. Dado que Hacienda las envía preconfeccionadas en muchos casos, su dificultad es inferior a sacarse cualquier tarjeta o suscripción al uso. Y de hecho es obligatoria para las personas que ejercen actividades económicas, lo que da lugar a situaciones francamente ridículas al llevar aparejada la supresión de la deducción por descendientes[1].

El umbral  puede situarse hoy en 5.000 o 10.000 € anuales de rentas (exentas o no) o menor todavía. O un patrimonio mínimo excluida la vivienda habitual si no se llega a esas rentas.

Esta declaración serviría también (y sustituiría cuando se exigen) como un certificado de ingresos con una utilidad creciente para calibrar precios públicos, tasas, becas y otras ayudas públicas (y privadas).

2- Exenciones y Deducciones fiscalmente reembolsables (DFRs).

La forma más justa y sencilla de implicar a toda la ciudadanía es evitando que las deducciones personales y familiares se pierdan por insuficiencia de cuota. Parece lógico pensar que si alguien tiene derecho a esas deducciones no las pierda por no haberle retenido lo suficiente o por cobrar poco. Las DFRs serían así un claro eje de progresividad y de aceptación social del impuesto.

Ahora bien, este cambio debe llevarse a cabo conjuntamente con la supresión de varias exenciones para evitar agravios comparativos hirientes o un aumento de la picaresca insolidaria:

  • a) Suprimir la exención a la RGI o sistemas similares. Muy posiblemente a la inmensa mayoría (más del 99,5% de la gente beneficiada) no le suponga nada, pero participa en el impuesto y se evitan algunas (muy escasas, eso sí) injusticias flagrantes, por ejemplo cuando se combina su percepción con otras rentas en distintos meses (cosa que gente joven con trabajos puntuales bien pagados está aprendiendo rápidamente). El mismo tratamiento para ayudas no puntuales al alquiler y otras.
  • b) Quitar las exenciones a la incapacidad permanente absoluta y a la total y cambiarlas por ayudas directas cuando corresponda, además de conservar las deducciones por discapacidad o dependencia[2].
  • c) Cambiar las deducciones por descendientes a 800 € por el primero y 1.000 € por cada uno de los siguientes. Si se necesitan más ayudas deben ser directas, pero solo desde una óptica natalista y reaccionaria se puede entender que las deducciones por el quinto (y sucesivos) descendiente(s) tripliquen las del primero[3].
  • d) Limitar el carácter de reembolsables a las deducciones personales y familiares, excluyendo a las de inversión, dividendos, donativos[4], doble imposición internacional…

3- La tarifa general.

  • a) Las dos bases sólidas que debería cumplir el IRPF son: La equidad vertical, por la que se pague más porcentaje cuanto más se gana. Y la no menos importante equidad horizontal, por la que se pague la misma cantidad si se gana lo mismo y se tienen similares cargas familiares.

Además, prácticamente todo el mundo debería pagar o recibir (vía DFRs) dinero por este impuesto. Por eso, en una democracia sería normal que alguien que perciba el salario mínimo todo el año a jornada completa, sin personas a su cargo (ni ascendientes ni descendientes), que no pague por una vivienda (ni alquiler ni compra) ni ahorre para tenerla, que no pague a ningún sindicato ni partido político ni realice ningún donativo y que no tenga discapacidad pague algo (poco pero algo) a la comunidad por los servicios que ésta le proporciona. Argumentar que las rentas bajas no paguen nunca porque las altas o tal sector deben pagar más tiene un punto de demagogia y de desvertebración social muy peligroso y si se plantea conseguirlo con el apoyo de PP y Vox (como pasó con la subvención encubierta al diesel cuando un partido, supuestamente ecologista, pactó con ellos para mantenerla), más todavía[5].

  • b) La capacidad recaudatoria del impuesto depende principalmente de lo que pagan los tramos medios de contribuyentes y también de la extensión del fraude y la erosión de las bases imponibles.

Aunque por equidad habría que aumentar la carga a quienes más ganan, esto es difícil de considerar sin un cambio decidido en toda la UE, eliminando el secreto bancario totalmente, incrementando los ridículos tramos superiores de algunos países, combatiendo el fraude transfronterizo…

EH tiene actualmente un tipo marginal máximo del 49% (CAV) – 52% (Navarra) más un 7% tras el progresivo destope a las cotizaciones sociales. Por comparar con los dos países de la UE con los tipos máximos superiores, Dinamarca tiene un 59% que incluye las cotizaciones sociales y Suecia un 32% (varía 29-35% por zonas geográficas) más un 20% sobre el exceso de 52.000 € y unas cotizaciones sobre el 10,5%. El extremo opuesto es Bulgaria con un tipo único del 10%, un “seguro” médico del 3,2% y unas cotizaciones del 10,6%. Y esos países nunca han tenido o han suprimido el impuesto sobre patrimonio.

Siempre se puede subir el tipo marginal 10 o 20 puntos para sueldos estratosféricos, pero la recaudación no variaría mucho (es más, posiblemente bajaría dada nuestra “fluidez” con España). El  resultado más visible a corto plazo podría ser que los equipos vascos de fútbol bajasen a segunda, dado que buena parte de “nuestros ejecutivos” mejor pagados son futbolistas y tienen los contactos necesarios para “emigrar” ante cualquier bajada significativa de sus sueldos netos, por muy solidaria que sea.

En resumen, se trataría de consolidar un tipo máximo lo más cercano posible al 60% (incluyendo cotizaciones personales a la SS) e intentar un acuerdo de un número muy significativo de países para casi expropiar el exceso de rentas superiores a 100 veces el salario medio (tipos superiores al 90%, por ejemplo). Intentar la implementación de medidas similares en algún país pequeño no solo es inviable sino que tendría graves riesgos distópicos[6].

Y aunque algunos economistas están propugnando una legislación internacional contra las rentas excesivas (o también, operando sobre los impuestos de la riqueza, que son patrimonio y sucesiones principalmente) para evitar o limitar las obscenas desigualdades existentes, su labor en este momento es necesaria pero propagandista a la vista de las tendencias dominantes en la galaxia.

Nos queda el consuelo de que existen otras formas más limitadas de subir la recaudación ganando en equidad, como propongo en los siguientes apartados.

4- La tarifa “del ahorro”.

  • a) Siendo claros, una tarifa menor para las rentas del capital solo tiene sentido en los dos casos que benefician a la comunidad: En los dividendos, retornos cooperativos o participación en fondos propios procedentes de empresas radicadas en la UE y que tributan en ella, para evitar la doble imposición con el impuesto de sociedades[7] y en los intereses que pagan las administraciones públicas de la UE, para que les salga más barato financiar sus inversiones[8].
  • b) No hay ninguna razón económica para que los arendamientos de inmuebles para vivienda y los ingresos de renta fija (excepto los citadas anteriormente) o de renta variable cuando no tributen en la UE no vayan al tipo general.
  • c) Otro mecanismo que existía para desfiscalizar rentas del capital era ceder el usufructo de los rendimientos de acciones, renta fija, retornos cooperativos… a nombre de hijos/as y otros descendientes para anularlos con la minoración de cuota. Afortunadamente, ahora esta minoración de la cuota solo se aplica a la base sujeta al tipo general (y es un buen mecanismo para que el primer tipo marginal sea reducido, evitando el sinsentido del IRPF español) y por tanto solo afecta a los rendimientos del trabajo y a los de actividades económicas.
  • c) Los incrementos de patrimonio deben tributar a tipo general por lo que realmente se gana. Los coeficientes correctores de la inflación evitan gravar lo que no es sino conservación del valor real del bien.

La izquierda española sigue el discurso de la derecha, evitando aplicar a estas ganancias el tipo general. Y lo disimula eliminando los coeficientes de actualización, lo que es una forma un poco cínica de hacer política fiscal. Pero en Euskal Herria PNV, PSOE y Podemos mantienen el tipo reducido y los coeficientes, lo que no es cínico sino incoherente o peor.

4- Desfiscalización de rentas.

El sentido del IRPF es gravar el conjunto de ingresos de una persona durante todo el año. Pero el clientelismo de partidos, burocracias y grupos de presión debilita los ingresos de este impuesto para ganar influencia y poder, erosionando la recaudación y la justicia fiscal. Algunos ejemplos de rentas que no tributan como las demás cuando deberían hacerlo:

  • a) La exención de lo que se cobra por permiso de maternidad/paternidad. Tras otra sentencia ridícula perpetrada por la judicatura española, la cobardía de la casta política al no cambiar la norma provocó un resultado lamentable: esta es la ayuda pública por nacimiento más reaccionaria de toda Europa. La única que aumenta a medida que lo hace el salario que se percibe, en contra de toda lógica económica[9].
  • b) La exención de la mitad de lo que ganan los deportistas profesionales, ahora (no antes) limitada a los primeros 300.000 euros[10], única profesión beneficiada por este regalo fiscal. Se manda así un mensaje inequívoco de que lo que necesita Euskal Herria son más profesionales del deporte y no ingenieras, médicos o encofradoras.
  • c) La exención de hasta 60.100 € por trabajos realizados en el extranjero. Esto sirve para abaratar los sueldos que pagan las empresas por estancias cortas en sus filiales o clientes. Así, se compensa el menor gasto de empresas privadas con dinero público al tributar menos en IRPF[11]. Recientemente el TS ha ampliado esta exención a funcionarios (principalmente policías y militares) sin originar un cambio inmediato de la legislación[12].
  • d) Hay más rentas desfiscalizadas que podríamos analizar. Y se habla de aumentarlas, desde eximir parte del alquiler a propietarios que no cobren mucho hasta subir el porcentaje de gastos de difícil justificación en la estimación directa simplificada[13].
  • e) Podría abordar también el éticamente peligroso régimen fiscal de los “impatriados” en los territorios forales, aún señalando que el español es mucho peor (incluyendo su indecente visa para millonarios o la ley Beckham para que las estrellas deportivas foráneas paguen menos). Pero no lo voy a hacer. Me faltan datos no fiscales y/o geopolíticos. El ejemplo (y las contradicciones) de la izquierda uruguaya me hacen recordar que, en este tema, es muy fácil pontificar y muy difícil atinar.

5- EPSVs y Planes de Pensiones.

Lo primero a señalar en este apartado es la defensa de un sistema público de pensiones. Este constituye en sus dos vertientes (contributiva y asistencial) un derecho consustancial a la propia existencia del sistema democrático, al mismo nivel que el derecho a la sanidad, a la educación o a otros más recientes.

Eso no quita para que en un mundo con necesidades crecientes de financiación (aunque solo sea para combatir el cambio climático y la miseria generalizada), parezca correcto impulsar planes de pensiones para complementar pensiones o incapacidades[14]. Y esta finalidad debería dificultar los rescates anticipados sin causa justificada.

También parece beneficioso para la democracia y para la economía respetar las decisiones individuales de renunciar a una pequeña parte de los ingresos actuales para trasladarlos al futuro. Aquí los rescates (con un mínimo de 10 años, aunque lo normal es esperar a la jubilación) sí cobran sentido. Y para evitar agravios con otras figuras de ahorro menos deseables (para la colectividad), la cantidad a integrar debe acercarse a la neutralidad fiscal. Frente a técnicas farragosas de anualización, limitar esa integración al 60% o 70% del primer rescate es correcto[15].

No obstante, retrasar el impuesto trae beneficios para los partícipes de EPSVs y PPens. Por eso habría que exigir a los departamentos de economía de Euskadi y Navarra, a la banca pública (Kutxabank[16]) y a las propias EPSVs y PPens. que diesen información periódica pública, que invirtiesen sobre todo en acciones y deuda pública y privada de la Unión Europea y que lo hiciesen con unos principios éticos y sostenibles. Se debería hacer una lista con las entidades que no cumplen esos criterios para excluirlas del tratamiento fiscal de estas figuras.

Además, impulsar desde las instituciones unas orientaciones claras para intervenir y votar en las juntas de accionistas sobre decisiones controvertidas o sueldos de consejeros. En el caso de las EPSVs (y PPens.) de empleo los sindicatos podrían abandonar su actual actitud laxa y complaciente cuando no abiertamente corporativa, priorizando la rentabilidad del capital invertido sobre repartos más justos entre capital y trabajo.

6- La equidad y otros impuestos personales directos.

  • a) El ISD (impuesto de sucesiones y donaciones) tiene demasiadas consideraciones extrafiscales como para ser tratado brevemente, aunque desde la desaparición de la “plusvalía del muerto” en el IRPF su carácter complementario con el mismo es indudable. Su supresión ((total o parcial) en otras CCAA (o en paraísos fiscales) no sólo es injusto sino que es un sinsentido anticientífico propio de negacionistas fiscales.

Señalemos también la utilización torticera del derecho civil y foral vasco para eludir el tributo o rebajar su cuantía, sin que la reacción de las Haciendas Forales haya sido todo lo contundente que se esperaba.

Este tributo debería reformularse completamente volviendo a gravar la totalidad de la masa hereditaria del difunto, prorrateando la cantidad a pagar e incluyendo deducciones o bonificaciones para familiares directos o bienes concretos. Así nos evitaríamos la elusión generalizada y lo que no es sino subvenciones encubiertas a “entidades sin ánimo de lucro”[17].

  • b) Un impuesto sobre el patrimonio es la forma más eficaz de lograr cierta equidad fiscal en el sistema y evitar seguir alimentando el capitalismo patrimonialista actual.

Pero sin trampas, cambiando la exención de empresas familiares por una bonificación, eliminando el escudo fiscal y obligando a declarar y tributar a los no residentes a partir de 200.000 euros salvo que su país tenga un tributo similar y demuestren que su fortuna no llega a 800.000 euros[18]. Aumentar el plazo de prescripción de 4 a 10 años en este tributo también ayudaría a evitar que se consoliden patrimonios parcial o totalmente ocultos

7- Una breve nota sobre los impuestos indirectos.

Este texto no trata sobre los impuestos indirectos. Los partidos vascos usan la coartada de que el IVA y los impuestos especiales vienen dados por Bruselas o Madrid, hurtando la evidencia de su casi total falta de propuestas progresistas y/o ecologistas en este campo. Se debería avanzar en tener competencias similares a las que tienen Estados de la UE más pequeños que EH, otra cosa es cómo las ejerceríamos.

Y donde hay competencias como en los impuestos sobre el juego, es todavía peor. Aparte de ir con minúsculos tipos en las apuestas sobre “deportes autóctonos”, es curiosa la desidia pública con las máquinas tragaperras y de apuestas. Esas máquinas dieron lugar al primer gran escándalo demostrado de corrupción en las administraciones vascas y hoy en día siguen teniendo tipos, sospechosamente, muy bajos[19].

Y por fin parece que se implantará la ekotasa turística para que no sigamos financiando los gastos que genera el turismo masivo mientras los beneficios se los quedan otros. Eso sí, 12 años después de que se propusiera por la Diputación de Gipuzkoa y (por lo que ha trascendido) con un diseño mil veces peor (cambian la ecotasa por un timbre municipal insolidario que, además, incentivará aumentar la capacidad hotelera de las zonas más saturadas).

Así, no solo se lo queda todo cada ayuntamiento, sino que puede bajar o suprimir tipos. Y además el GV se compromete a aportar fondos para “promocionar” el turismo depredador, en lugar de aprovechar la recaudación para reducir las emisiones de CO2, el uso de combustibles fósiles, el turismo de avión y el cambio climático producido por sus políticas. Vamos, han transformado una propuesta ecológica en su contrario.

Txema Mendibil

[1] Para paliar parcialmente el desaguisado, se creó una exención si esas actividades provenían de monitoras, árbitros, entrenadores… siempre que no superasen un umbral (alto). Pero he seguido viendo a progenitores que pierden la deducción porque su hijo/a ha tocado en las fiestas del barrio o ha dado un cursillo de informática por 100 €. Lo lógico sería eliminar esa exención pero mantener la deducción aunque los descendientes presenten declaración (hasta cierto importe).

[2] Son muchas las veces que me han preguntado si coger esas incapacidades o jubilarse (o pre). Las rentas por incapacidad son menores en bruto  pero como están exentas, se gana más dinero y nadie se cuestiona lo ético de este “fraude” (Sanidad y Trabajo tampoco).

[3] Bastante contradicción es que las familias numerosas sigan siendo numerosas cuando ya no son numerosas.

[4] La deducción por donativos debería limitarse al 10%, y eso por motivos de control. No tiene sentido ligar un acto altruista a un beneficio fiscal. Y además ese gasto fiscal debería decidirse democráticamente, sin sesgos a favor de las elecciones realizadas por las rentas altas.

[5] En los partidos españoles supuestamente a la izquierda de la socialdemocracia está produciéndose una deriva neoestalinista muy preocupante.

[6] Los ultraricos desaparecerían y podría llegarse a dirigir todos los aspectos del país desde el extranjero (como ya pasa en gran medida, no nos engañemos).

[7] Algunos países llegan a declarar exentos los dividendos cobrados de empresas nacionales y solo esos, lo que es una medida provinciana que va contra toda equidad.  Pero peor es que los dividendos repartidos por empresas que no tributan en la Unión Europea se beneficien de una tarifa especial (y de la exención de 1.500 €).

[8] Si alguien quiere invertir en bonos del Estado norteamericano o en renta fija privada, eso no beneficia en absoluto al resto de contribuyentes (en el primer caso les perjudica) por lo que no debería tributar menos que las rentas del trabajo.

[9] Para una mayor visión de esta exención se puede ver el trabajo de Isabel Otxoa y mío https://vientosur.info/la-exencion-de-la-prestacion-por-maternidad-en-el-irpf-cafe-para-todas/

[10] El origen de esta delirante interpretación de las rentas cobradas por deportistas como irregulares “avant la lettre” (luego parece que dejan de trabajar) es oscuro y metafísico. No se ha encontrado ningún informe o estudio, ninguna discusión en Juntas Generales ni Parlamento Vasco… nada a pesar de haberlo solicitado.¿ En qué cenas, con qué comensales y por qué se decidió? Misterios arcanos del deporte profesional.

[11] El motivo de esta exención fue un regalo del Gobierno a una conocida multinacional para financiar su expansión internacional. Y por cierto, aquí tiene todavía menos sentido considerar “extranjero” a Iparralde y fomentar fraudes cruzados.

[12] Sigue siendo la tónica desde el imperio romano: Mantén contentos a los cuerpos armados porque…están armados. ¿Les interesa a las Haciendas Forales no quitar (o al menos cambiar) esta exención tras la sentencia? ¿Por qué no lo hacen?

[13] Esto, que ha sido vendido por Podemos como un logro, no es creíble ni ético. Puede significar una rebaja camuflada del IRPF a ciertos contribuyentes o un incentivo al fraude fiscal. Si esos gastos superan el 10% de los ingresos (dudosísimo en general), siempre se puede optar por la estimación normal, cosa que muy poca gente hace.

[14] La OIT recomienda que las pensiones públicas sean, de media, el 70% del sueldo neto anterior por menores gastos personales y mayores ayudas públicas (viajes del IMSERSO, descuento en transportes, centros de pensionistas…). Y esa cuantía no tiene mucho (o nada) que ver con las pensiones privadas sino con la relación de fuerzas entre clases sociales y con las crisis sistémicas nacionales e internacionales. Cualquier comparación histórica o entre países lo demuestra.

[15] Este es un tema técnico. Han pasado muchos años desde la creación de las EPSVs y las Haciendas Forales tienen los datos suficientes para hacer un estudio sobre el porcentaje de integración del primer rescate ((teniendo en cuenta los demás que van al 100%) que respetaría la neutralidad fiscal de media. Mi apuesta es que andaría en un punto intermedio entre el 60-70%,  pero me faltan datos. Y si ya metemos otras variables… (dejar la EPSV en herencia al cónyuge que menos cobra o a descendientes con sueldos bajos puede ser muy beneficioso, pero lo contrario…).

[16] Por explicar lo que no deja de ser un axioma (va incluido en la definición): una empresa es pública cuando la mayoría de sus fondos propios son públicos y si no, es privada. Da igual su régimen jurídico o los controles a su gestión, REDEIA, los centros o las residencias concertados son privados y su objetivo principal puede ser maximizar sus dividendos, elevar el salario de sus ejecutivos, crear oscuras sinergias con otros actores… o lo que sea. Y Kutxabank, a pesar del mantra de sus gestores, es pública. Su despotismo ilustrado, su oscurantismo (por no saber, no sabemos si una de sus cajas fundadoras estaba en quiebra técnica o no), su régimen legal “a medida”, sus clientelismos cruzados… no nos pueden hacer olvidar este dato importante por si alguna vez la izquierda gobierna este país.

[17] El ejemplo paradigmático para lucrar a familias pudientes son las universidades norteamericanas que camuflan como legados los intereses económicos de ambas partes (sin pagar impuestos). Pero aquí mismo la gran mayoría de esas cantidades exentas van a parar a organizaciones hipercapitalistas y/o milenaristas (religiosas o no) y/o reaccionarias.

[18] Tras la reacción fiscal que abolió este impuesto en muchos países, en Europa solo queda en Noruega y (repuesto hace pocos años) en Bélgica. También en Suiza y Lichtenstein,  aunque la escasa cooperación hacen dudosos sus certificados.

[19] Aunque lo normal sería no subirles las cuotas sino prohibir su uso en locales de restauración, como se está haciendo en varias ciudades (Praga p.e,) y zonas de Europa.

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